Supongo que no me dí cuenta.Yo siempre fui por la vida sola. Sobreviví sola, esencialmente. Han pasado los años desde entonces. Ya no estoy sola, pero no puedo tampoco estar siempre acompañada.
Me volví un pájaro solitario, medio ausente en la sociedad que de vez en cuando, echa al vuelo. Simplemente últimamente no quiero aferrarme, quizás porque a lo que te aferras es a lo que luego puede quemarte. Por eso no tengo prisa por estar junto a alguien. Y tampoco lo rechazo si lo quiero. Es solo que tampoco lo veo imprescindible. Lo imprescindible hace daño, quema, escuece y no cicatriza.
Cada vez muero menos de lo que algunos llaman amor.
Y aun así, ya nunca estoy del todo sola, no quiero echarlos de mi lado. Se han hecho algo muy cercano a lo imprescindible. Pero aun sigo necesitando volar sola, aunque sea en los trayectos. Aun me queda algo de pájaro solitario y mentiría si dejara que no los necesito. Soy un pájaro migratorio, echo al vuelo, pero nunca olvido volver. No he olvidado lo que es que te tiemblen las extrañas, que se hayan anudado tus cuerdas vocales y que notes el pulso en tus manos. Lo echo de menos.

1 valientes:
me encanto muy bueno, un placer leerte!
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