jueves, 18 de septiembre de 2014

Jamás volveré a ver París.

Sus largos años de aislamiento la habían hecho propensa a las huidas. Aunque había aceptado a gente a su alrededor, muy en el fondo, un gran agujero descansaba entre sus costillas. Cualquiera que intentase alcanzarla, resbalaba y pasaba al otro lado, fuera de ella, sin aferrarse. Algunos pocos conseguían instalarse en ella semanas e incluso meses. Incluso alguno había conseguido aferrarse algún año, pero todo era inútil. Una vez al mes, ponía al día su libreta y hacía limpieza en sí misma, volviendo a su propio vacío.

No trataba de retener nada, pues entendía que aunque ésa fuese su voluntad, algún día el hueco volvería a abrirse paso y eso, dolería más que cualquier limpieza. En cambio, podría procurar mantener el vacío hasta el final. Podría limpiarlo cada mañana. Hacer su propia elección y vivir acorde a ella.

Pero un día, encontró alguien con suficiente fuerza para sostenerla y sanarla, y también para acabar con ella. Ahora, día a día, pasa su mano por su pecho. Cada día, más lleno, más cerca de él. Cada día, más débil. Bastó tocarle una vez para saber que moriría. En ocasiones, es difícil controlar los efectos secundarios de la cura.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Tanto.

Contigo siempre fue fácil. 
El roce de tu cuerpo 
hacía de mi corazón 
una ménade furiosa


Habría dado tanto por ti.

"Ménade I" , 50x70 cm, Grafito y acuarela sobre papel, por art-isima

domingo, 31 de agosto de 2014

Me pasan pocas cosas grandes. Muy pocas. Por eso, cuando alguna ocurre, todo mi mundo se agita. Ahora, él me ha cogido de la mano. Sí. Y yo he volado. Muy, muy alto. Aún sigo. Pero a diferencia de otras veces, he visto donde caeré. Lo he visto. Y sé que dolerá. Te diré adiós. Quizás no sea esta semana ni este mes. Y yo que sé.
Porque en algún momento, que estemos así, sólo así, terminará por ser demasiado poco para ti aunque suficiente para ti. Sólo que yo no estaré dispuesta a seguir. Y todo acabará. Todo.

"Escucha, hay veces en que la vida te pide un cambio, una transición, como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero ahora ya ha terminado el verano, hemos dejado pasar nuestro otoño y ahora de repente hace tanto frío, tanto frío que todo se está congelando a nuestro alrededor. Nuestro amor se ha dormido y la nieve lo ha tomado por sorpresa. Pero si te duermes en la nieve, no oirás la llegada de la muerte, cuídate."

lunes, 25 de agosto de 2014

- Te has quedado sin beso.
- Seguro que a él no le dices eso.
- No. A él no se lo digo. Me basta sólo con ponerme de puntillas y pedir un deseo.

miércoles, 6 de agosto de 2014

domingo, 27 de julio de 2014

El infierno diluyendo el hielo de tu Coca Cola

Yo creo en el yin y el yang, de la misma manera que creo que las mejores creaciones pueden ser la mecha del desastre. Lo viví cuando me dijiste las palabras bonitas que nadie me había dicho, haciendo estallar el muro que guardaba mi vida, dejándolo en mil pedazos. Me miraste y eso bastó para sacarme de los escombros con la delicadeza de la excavadora en un campo de gardenias.
¿Cómo unos sentimientos tan puros pueden hundirnos en tanta desesperanza? Yo no me he entregado a la muerte, pero cuando me tocaste, supe que la bala acabaría alcanzándome.

miércoles, 23 de julio de 2014

Vuelvo a entender el lenguaje de los semblantes tristes. Entiendo de nuevo los versos sobre la desesperanza, el miedo, los celos. Todos ellos han entrado en casa y sin llamar. Se me había olvidado lo bonito que era mirar en los ojos de quien te quiere.
Ahora, simplemente, estás ahí y no puedo sacarte. Ni quiero.
Y me hablas, como nunca antes lo habían hecho. Protegiéndome incluso de mí misma. Pero yo no puedo oírte cuando ella está, y tú me dices que apenas respiras cuando me echas de menos. Lo que los poetas llamaron amor florece en mí de nuevo, como una rosa con espinas que no puedes tocar sin hacerte herida. ¿Cómo voy a dejar de sangrar si estás con ella?

jueves, 3 de julio de 2014

Rehabilitación

Las voces hablan alto y te suplican que estés donde no podrías aunque quisieras. Sé que no puedes, ¿pero te quedarás hoy? ¿Te quedarás ahora?

Te dije jamás prometas. Te lo supliqué. Pero tú insististe en que podrías hacerlo. ¿De qué me sirve? Las promesas me resultan chocolate negro. Lo que fue dulce, se torna amargo y sólo te queda eso, como un vago recuerdo de lo que fue. No me prometas nada en absoluto.

Te dije que no me llamaras. Que olvidaras todo, al menos hasta que las aguas volvieran a su cauce. Es cierto que no es justo para ti, pero es mi precio por olvidar. Un precio que tú no conoces para un castigo que ni consigues ver. Al fin y al cabo, no es culpa tuya. No del todo.

Sin embargo, tú viniste aquí, como ánimo, como cura para enfermedades. Pero sin provocar daño. Llegaste como llega la morfina en el brazo del paciente. Y para cuando debo dejar de recibir ayuda, es demasiado tarde. Soy un yonqui no encuentra aguja donde inyectarte. Porque ahora no llegas a mí, no como antes. Te quedas lejos donde ni siquiera yo puedo verte. Como otro más, sales de mi vida rompiéndola de arriba a abajo.

sábado, 31 de mayo de 2014

Tú, que me haces volver del más allá sólo para verte morir de nuevo.

Tú,
que desentierras a tu víctima para hacerle el boca a boca,
que limpias sus labios de barro para besarla.
Tú,
que curas la infección que creaste,
que llenas el vacío que le dejaste.
Tú,
que intentas lavar la herida que luego abrirás,
que besas el corazón que romperás.
Tú,
que regalas flores a las mujeres que enviudaste,
que vuelves la vista al vientre de tu madre,
como si pudieras volver atrás.
Tú,
que te fuiste, que volviste, pero jamás para quedarte.
Deviantart photo by jo60